LA LUZ CIERRA LA PASCUA

LA LUZ CIERRA LA PASCUA

El cierre de la cuarta edición de Pascua del Festival Perelada, la segunda matinal de su historia, ha llenado de luz este Domingo de Pascua la iglesia del Carme, con un programa centrado en dos maneras de entender la música sacra desde un mismo espacio cultural, la Austria de Mozart y la de Schubert. La Franz Schubert Filharmonia, el Cor Francesc Valls -residente del festival- y un cuarteto de excelentes solistas han sido los responsables de aportar esta luminosidad al cierre del festival de Pascua de este año. Por otra parte, en una jornada de clausura y balance, el festival anuncia que el programa de la próxima edición de Pascua, la quinta, incluye el estreno de una obra de la compositora catalana Raquel García-Tomás (Barcelona, 1984), por encargo del propio festival y también la interpretación de la Pasión según San Juan, de Bach, a cargo de la formación MUSIca ALcheMIca, dirigida por su fundadora y violinista Lina Tur Bonet.

Claridad, mesura y belleza

Este mediodía, la Franz Schubert Filharmonia, el Cor Francesc Valls y un cuarteto de solistas formado por Yewon Han, Marcela Rahal, Filipe Manu y Manuel Fuentes han dado forma a una propuesta que ha apostado por la claridad, la mesura y la belleza directa del repertorio litúrgico. Al frente del conjunto estaba Guillermo García Calvo, con Pere Lluís Biosca en la dirección del coro. El programa ha quedado articulado con una lógica clara. Primero, Mozart. Después, Schubert. Antes de entrar en la Misa brevis en Sol mayor, KV 49, el concierto ha situado el Ave Verum Corpus como una puerta de entrada de gran eficacia expresiva. Es una pieza breve, una de las últimas composiciones religiosas de Mozart, pero también una de las más depuradas. Su valor dentro del programa no ha sido solo musical, sino también simbólico: ha servido para presentar, en pocos minutos, una espiritualidad luminosa, sin retórica, que ha marcado el tono general de la matinal. La Misa brevis de Mozart, escrita cuando el compositor tenía solo doce años, ha mostrado una escritura concisa y funcional, pensada para el servicio litúrgico pero reveladora de un talento tan precoz como excepcional. La sucesión de Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus, Benedictus y Agnus Dei ha permitido seguir un modelo formal definido, propio de su tiempo, y ha hecho evidente hasta qué punto el joven Mozart había asimilado los códigos de la tradición musical de Salzburgo. No es todavía el Mozart de plenitud, pero sí un compositor capaz de ordenar con naturalidad los materiales y de darles una vivacidad muy reconocible.

En la segunda parte, la Misa en Sol mayor, D 167, de Schubert, ha ampliado este recorrido y lo ha desplazado hacia una sensibilidad distinta. También es una obra de juventud, escrita a los dieciocho años, pero en este caso ya aparece un lenguaje más cantable, más lírico y de una calidez inmediata. El programa la define como una misa de carácter pastoral y luminoso y esta idea resume bien su lugar dentro de la matinal: una obra de fe serena, de humildad expresiva y de una belleza franca, lejos de cualquier grandilocuencia. En Schubert, la música sacra es respiración melódica y una manera de acercarse al texto religioso con una proximidad casi íntima.

Este diálogo entre Mozart y Schubert ha sido, en el fondo, el centro de la propuesta, que ha contado entre el público con la consellera de Cultura de la Generalitat de Catalunya, la señora Sònia Hernández. Las dos misas comparten el formato breve, la funcionalidad litúrgica y el hecho de haber sido escritas por compositores muy jóvenes, pero el concierto también ha dejado ver sus diferencias. Por un lado, el orden clásico, la herencia de Salzburgo y el equilibrio de Mozart. Por otro, la línea melódica más expansiva y la luz de Schubert, ya a las puertas del romanticismo. Sin necesidad de subrayados, el programa ha dibujado así un pequeño recorrido histórico y estético por la música sacra centroeuropea entre la segunda mitad del siglo XVIII y los inicios del XIX.

Firme posicionamiento en el mapa musical y presencia en el arco mediterráneo

Hoy también ha sido el momento de hacer balance de la cuarta edición de Pascua del Festival Perelada, que en lo que respecta a las cifras ha alcanzado el 95% de ocupación. El director artístico del ciclo, Oriol Aguilà, ha manifestado que “si la tercera edición fue la de la consolidación, la cuarta creo que nos proporciona de pleno derecho un posicionamiento bien definido en el mapa musical catalán y estatal y una presencia cada vez más destacable en el arco mediterráneo”. Aguilà ha asegurado que se pueden hacer estas afirmaciones porque detecta “las ganas de numerosos artistas y creadores de querer estar en el festival y así nos lo comunican haciéndonos llegar sus propuestas”. Según el director del festival, “estamos construyendo un relato y un imaginario cada vez más potentes en torno al ciclo, porque tanto el público como los artistas han comprobado que en Peralada, por estas fechas, se viven experiencias musicales únicas”.

Aguilà se muestra especialmente satisfecho con las cuatro ediciones celebradas, en el marco del 40º aniversario que el festival celebrará este próximo verano: “En solo cuatro ediciones ya hemos conseguido dejar huellas importantes en lo que respecta a la música ya que, trabajando en uno de los pilares que nos habíamos propuesto construir, hemos recuperado y llevado a cabo la grabación, en alta resolución, de cuatro oratorios -Stradella, Scarlatti, Hasse y Caldara-, hemos publicado con nuestro sello las lecciones de tinieblas que encargamos a Joan Magrané y, desde el pasado Viernes Santo, ya pueden escucharse en las plataformas los responsorios que el festival encargó a Bernat Vivancos, interpretados por el Coro de la Radio de Letonia, que estrenamos el año pasado. Estas son nuestras resonancias sonoras y un legado que empieza a hacerse relevante”.

En el contexto de esta labor de recuperación, Aguilà explica que la partitura del oratorio Cristo condannato, de Antonio Caldara, que hacía 300 años que no se interpretaba y que ha sido recuperada por Dani Espasa, director de la formación Vespres d’Arnadí, se incorpora al patrimonio del festival pero con carácter accesible, “porque creemos que esta obra merece ser más escuchada y tener nuevos recorridos”, remacha el director del festival. La grabación que se ha realizado del oratorio de Caldara está previsto que se emita en el futuro por la emisora Catalunya Música.

“La concentración de propuestas en un espacio reducido de tiempo -en este caso cuatro días- representa un espíritu de festival genuino, con formatos y géneros variados y una gran intensidad. Creo que esto es bueno -dice Aguilà- porque lo convierte todo en una experiencia singular para nuestro público. Ahora, el próximo paso, es consolidar la matinal del domingo de Pascua, que es el segundo año que la hacemos”. En este sentido, el director del festival apuesta por persistir como hasta ahora en la organización de la edición de Pascua, como fórmula para conseguir el objetivo deseado.

Raquel García-Tomás estrenará obra en Peralada la próxima Pascua

Es este espíritu persistente el que lleva al festival a anunciar que para la quinta edición de Pascua del ciclo, el próximo año, ya se ha realizado un encargo a la compositora Raquel García-Tomás (Barcelona, 1984), que estrenará una nueva composición que tendrá como punto de partida las lecciones de tinieblas. Así pues, García-Tomás se sumará a la nómina de creadores que han estrenado obra en Peralada en Semana Santa, como Joan Magrané (Tenebrae Responsoria) o Bernat Vivancos (Responsoris Hebdomadae). Ahora bien, los anuncios para la próxima edición no se detienen en el encargo realizado a García-Tomás, ya que Aguilà también ha explicado que el festival programará por primera vez en la historia del ciclo la Pasión según San Juan, de Johann Sebastian Bach, interpretada por la prestigiosa formación orquestal MUSIca ALcheMIca, fundada por la violinista Lina Tur Bonet, que es también su directora. Aguilà se muestra especialmente satisfecho por poder contar con “dos mujeres, dos creadoras que son referentes en el ámbito de la música en nuestro país” para la próxima edición, deseando que sea un paso más “en este camino de posicionamiento definitivo en el mapa musical mediterráneo”.

Por otra parte, la organización del festival ha anunciado que durante la semana de la Virgen de Montserrat (27 de abril), la emisora Catalunya Música ofrecerá una programación especial de conciertos que incluye los conciertos celebrados y grabados en Roma el pasado otoño, con motivo del 40º aniversario del festival y del milenario del monasterio de Montserrat. Los conciertos grabados son el que ofreció la formación de música barroca Vespres d’Arnadí, dirigida por Dani Espasa con la soprano Sara Blanch y Cantoria, con un programa titulado Terradellas nella città eterna, que incluía un programa de descubrimiento que recuperaba obras del compositor catalán Domènec Terradellas (1713-1751); el que ofreció la formación vocal Cantoria, El Jubilate, de Mateo Flecha (1491-1553), y el protagonizado por la Escolanía de Montserrat y la Capella de Música del monasterio con un programa que contenía obras de diversos compositores, entre ellos Bernat Vivancos, el maestro Pau Casals o el Padre Ireneu Segarra.