40 AÑOS EN CAMINO

40 AÑOS EN CAMINO

Esta mañana, el Recinto Modernista de Sant Pau de Barcelona ha acogido la presentación de la programación artística de la XL edición del Festival Perelada, que se celebrará del 17 de julio al 9 de agosto en diferentes espacios del recinto del castillo de Peralada, como la iglesia del Carmen, el mirador del castillo y el Celler Perelada, así como en el Palau de la Música Catalana.

Oriol Aguilà, director artístico del Festival, acompañado por el coreógrafo Aleix Martínez, la libretista Cristina Pavarotti, los compositores Alberto García Demestres y Carles Prat, la dramaturga Carlota Gurt, el músico Marc Heredia (Trio Fortuny) y el organista Albert Blancafort, ha presentado los detalles de una edición especialmente significativa marcada por la celebración de los cuarenta años del Festival.

Una programación que reafirma su carácter innovador, transversal y comprometido con la excelencia artística, y que vuelve a situar a Perelada como un espacio de encuentro entre disciplinas, con propuestas que abrazan la lírica, la danza, la música de cámara y la creación contemporánea. Una propuesta que combina grandes nombres internacionales con la fuerza de la creación actual, en diálogo constante con los espacios que la acogen.

Julia Reger Suqué, en representación de la familia Suqué-Mateu, ha dado la bienvenida destacando que “cuarenta años no solo marcan una trayectoria, sino que explican un camino. Un camino hecho de compromiso con la cultura, de exigencia artística y de voluntad de dejar huella”. Ha subrayado también que el Festival es “un espacio que va más allá de la programación, en el que se generan ideas, se acompaña la creación y se construyen vínculos entre artistas, público y territorio”.

Igualmente, la presidenta del Festival Perelada, Isabel Suqué Mateu, ha querido hacer llegar unas palabras con motivo de esta edición: “Este aniversario representa la continuidad de un proyecto que entiende la cultura como un espacio de libertad e inspiración. Perelada es hoy un lugar de encuentro para los creadores y para el público, y un proyecto que sigue creciendo fiel a su espíritu. Es también un momento para recordar a mis padres, Carmen Mateu y Arturo Suqué, fundadores del Festival, que hace ahora cuarenta años impulsaron este proyecto con una clara vocación cultural y un firme compromiso con la sociedad a través del mecenazgo”.

El Festival Perelada se reafirma así como una cita ineludible para los amantes de la música y de las artes escénicas, con una propuesta que integra creación, patrimonio y contemporaneidad en un entorno singular.

Oriol Aguilà, director artístico del Festival, ha subrayado que “esta edición de los cuarenta años quiere poner en valor el recorrido del Festival no desde una mirada retrospectiva, sino como un trayecto que sigue abierto, en el que la danza y la lírica ―dos de los ejes que definen nuestra identidad― tienen un papel central en una programación singular en la Costa Brava”. “Celebramos este aniversario compartiéndolo con artistas que también se encuentran en momentos significativos de su trayectoria, invitándolos a formar parte de este recorrido común y a sumarse al espíritu del Festival”, ha añadido.

40 años en camino es también la expresión de un proyecto que se ha consolidado en el tiempo a través de líneas de trabajo como el Campus Peralada, el premio Carmen Mateu, la apuesta continua por la creación y la internacionalización del Festival. Más que un lema, es una forma de entender Perelada: como un espacio vivo, en movimiento, que se construye a partir de las experiencias que tienen lugar ahí y la relación con su público”, ha concluido Aguilà.

Recitales y música de cámara en la iglesia del Carmen

El templo gótico del Carmen vuelve a convertirse en uno de los espacios centrales del Festival, al acoger algunas de las propuestas más representativas de su identidad musical: la voz, la proximidad y la escucha compartida.

El 17 de julio, la excepcional pareja formada por la soprano Ermonela Jaho y el tenor Benjamin Bernheim inaugurarán el Festival con un recital que propone un recorrido por la ópera italiana y francesa. El programa se articula como un itinerario en el que la voz se vuelve espacio de encuentro entre texto y música. En este recorrido, obras de Cilea, Puccini y Verdi dialogan con la elegancia lírica de Gounod y Massenet, y configura así un arco que transita de la delicadez más contenida al dramatismo más expuesto. La intensidad interpretativa de Jaho se encuentra con la elegancia y el refinamiento estilístico de Bernheim en una propuesta de gran coherencia expresiva.

El 25 de julio, el bajo-barítono Bryn Terfel volverá al Festival con un recital que se presenta como una síntesis de su recorrido artístico. Acompañado por Hannah Stone, al arpa, y Annabel Thwaite, al piano, el programa, planteado como un relato, recorre la música galesa, el lied centroeuropeo y el repertorio operístico, configurando un itinerario que atraviesa lenguas, tradiciones y paisajes sonoros. Desde las canciones de raíz popular hasta el universo de Schubert, Schumann o Debussy, y con incursiones puntuales en la ópera ―como el aria de Wolfram de Tannhäuser―, el recital convierte la voz en un espacio de memoria e identidad, en el que cada pieza se inscribe dentro de una misma continuidad expresiva.

El 26 de julio, la iglesia del Carmen acogerá el estreno absoluto de Diario di una madre, ciclo de canciones de Alberto García Demestres con textos de Cristina Pavarotti, interpretado por la soprano Sabina Puértolas y el pianista Rubén Fernández Aguirre. Planteada como un dietario imaginario, la obra se despliega a lo largo de catorce canciones y dos interludios para piano que recorren una vida entera: desde el instante en el que una madre presiente la presencia de su hija hasta el momento en el que la memoria empieza a desvanecerse. En este trayecto, la palabra ―directa, lúcida y atravesada de ironía― dialoga con una escritura musical que alterna lirismo y tensión, y construye un espacio en el que las emociones no se fijan, sino que se transforman.

El 5 de agosto, el Trio Fortuny celebrará su décimo aniversario con un programa que toma la forma de un recorrido por el repertorio para trío con piano, desde la intensidad estructural de Beethoven hasta la tensión expresiva de Shostakóvich, pasando por la densidad lírica de Schubert y la delicada escritura de Mel Bonis. Un itinerario que pone de relieve la capacidad de diálogo y la riqueza tímbrica de una formación que, a lo largo de estos años, ha consolidado un lenguaje propio. El concierto incorpora también el estreno de Ronde, de Francesc Prat, en un gesto que refuerza el vínculo del trío con la creación contemporánea. La participación de Judit Neddermann, que se añade a la formación en dos piezas, introduce una nueva dimensión vocal que amplía los límites del formato y abre el programa a otras sensibilidades.

El 6 de agosto, el Festival rendirá homenaje a Montserrat Torrent en el centenario de su nacimiento, una de las figuras más decisivas en la recuperación y transmisión del patrimonio organístico en nuestro país. El concierto, que incorpora por primera vez el órgano en la programación del Festival, tendrá lugar en la iglesia del Carmen del castillo de Peralada y reunirá a la propia Montserrat Torrent con los organistas Paolo Oreni y Joan Seguí en torno al órgano modular Wanderer, un instrumento que permite trasladar la riqueza tímbrica de este repertorio al espacio de concierto. La velada incluirá dos estrenos absolutos encargados por el Festival, de Bernat Vivancos y Raquel García-Tomás, en un programa que se construye como un espacio de transmisión entre generaciones, donde el legado se proyecta como una materia viva en el presente.

El 8 de agosto, la soprano Sara Blanch y el tenor Michael Spyres compartirán escenario en un recital centrado en el bel canto, un territorio que exige precisión técnica, flexibilidad y una gran capacidad expresiva. Un encuentro excepcional entre dos trayectorias singulares: la de Blanch, con una voz luminosa y ágil que se ha consolidado en los principales escenarios internacionales, y la de Spyres, figura única en el panorama lírico actual, capaz de transitar con naturalidad entre registros y estilos. Un recital que sitúa el canto en el límite entre el control y el riesgo, allí donde la forma se construye en cada frase.

Finalmente, el 9 de agosto, Jordi Savall y Núria Rial, con Les Musiciennes du Concert des Nations, clausurarán el Festival con un programa dedicado al Barroco italiano. Una propuesta que se inscribe en una forma de entender este repertorio no como un legado fijo, sino como una materia viva, construida desde el gesto, el fraseo y la escucha compartida entre voz e instrumentos. La complicidad artística entre Savall y Rial, consolidada a lo largo de los años, se traduce en una lectura que combina rigor, sensibilidad y conciencia histórica, ofreciendo una aproximación actual a este repertorio.

Escena contemporánea y nuevas dramaturgias

El mirador del castillo se consolida como el espacio dedicado a la creación escénica contemporánea y la danza, con propuestas que ponen en diálogo música, cuerpo y dramaturgia desde una mirada actual y abierta a nuevos lenguajes.

El 18 de julio, el Festival celebrará sus cuarenta años con 40 años en camino, una propuesta escénica y gastronómica concebida por Joan Antón Rechi. Pensada como un recorrido por la memoria y el presente del Festival, la velada combina música, danza y palabra en un formato que desdibuja los límites entre disciplinas y que integra también la dimensión gastronómica como parte de la experiencia. Tal como señala el propio Rechi, “no se trata de mirar atrás desde la nostalgia, sino de entender el pasado como una fuerza viva que sigue proyectándose hacia el futuro”. Con la participación de artistas invitados que se irán desvelando a lo largo de la noche, se contará con la presencia del coreógrafo Botis Seva, ganador del Carmen Mateu Young Artist European Award, que presentará un fragmento de Sing Child Sing, un encargo del Festival. La propuesta se plantea así como una celebración del trayecto recorrido y una mirada hacia el futuro.

El 25 de julio, el Festival presentará Estètica i massacre, de Carles Prat, una ópera contemporánea nacida en el marco del proyecto Òh!pera del Gran Teatre del Liceu. Concebida como una tragicomedia para dos personajes (soprano y barítono), la obra aborda la construcción de la identidad en la era digital, en un espacio de tensión entre lo que somos y lo que proyectamos. Con libreto de Carlota Gurt, una de las voces literarias más singulares del panorama actual, y dirección escénica de Oriol Pla, creador escénico e intérprete con una trayectoria reconocida también en el ámbito audiovisual, la propuesta se plantea como un dispositivo en el que música, texto e imagen dialogan de forma activa.

El 28 de julio, Niu, de Aleix Martínez, celebrará sus diez años del Campus Peralada con una creación que se inscribe en este proyecto formativo impulsado por el Festival. Arraigada en el territorio, la propuesta pone en relación a jóvenes bailarines y músicos en formación con artistas de trayectoria internacional, en un proceso de trabajo que combina aprendizaje, experimentación y creación escénica, y que en esta edición cuenta con la colaboración de Condis Supermercats. La presencia de bailarines del Hamburg Ballet y la participación del músico Arnau Obiols refuerzan este diálogo entre contextos y lenguajes. Concebida como un espacio de acompañamiento e inicio, la pieza se convierte en un lugar en el que estos intérpretes pueden empezar a construir una voz propia en diálogo con otras miradas y experiencias.

Los días 29 y 30 de julio, Sílvia Pérez Cruz volverá al Festival con un nuevo proyecto presentado como un recorrido en dos texturas, dos formas de habitar el canto: de un espacio íntimo y recogido hacia a una dimensión más abierta y expansiva. La propuesta se mueve con naturalidad entre lenguas y géneros, y sitúa la voz en el centro de una experiencia que combina expresividad y una fuerte carga emocional.

Los días 1 y 2 de agosto, 4 Danced Seasons propone una nueva lectura de Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi, en un diálogo entre música barroca y danza urbana. Con la dirección musical de Julien Chauvin al frente de Le Concert de la Loge y la coreografía de Mourad Merzouki, una de las figuras clave en la integración del hip-hop en la escena contemporánea, la propuesta reúne a músicos y bailarines en un mismo espacio escénico, y disuelve los límites entre concierto y coreografía. Lejos de una reinterpretación formal, el espectáculo pone el acento en la dimensión rítmica y física de la partitura, y construye una experiencia escénica de gran energía y precisión.

Un itinerario entre cuerpo y materia

El 31 de julio, el Celler Perelada acogerá Le Terroir, de la coreógrafa y bailarina Lorena Nogal, una pieza site-specific concebida para este espacio y estrenada en la pasada edición del Festival. Inspirada en el proceso del vino ―de la materia a la fermentación, del tiempo a la transformación―, la propuesta establece un paralelismo con el cuerpo, entendido como un territorio en cambio constante. La pieza se desarrolla como un recorrido en el que el público acompaña la acción, en un dispositivo escénico que integra espacio, movimiento y percepción en una experiencia de fuerte carga sensorial.

Perelada y Bayreuth, en el Palau de la Música Catalana

En el marco de la celebración de los cuarenta años, el Festival Perelada presenta un concierto extraordinario en el Palau de la Música Catalana con la Orquestra del Festival de Bayreuth, bajo la dirección de Pablo Heras-Casado. Una cita que trasciende el recinto habitual del Festival y que se proyecta como uno de los grandes acontecimientos de esta edición, tanto por la singularidad de la formación como por su vínculo con la tradición wagneriana, en uno de los puntos culminantes de esta edición.

El programa, centrado en fragmentos de Der Ring des Nibelungen, articula un universo sonoro de una gran densidad expresiva y dramática. La participación de voces wagnerianas de referencia como Catherine Foster, Klaus Florian Vogt y Nicholas Brownlee refuerza el carácter excepcional de este concierto. La orquesta, referente internacional en la interpretación wagneriana, ofrece la oportunidad de acceder a una forma de hacer música construida en la continuidad y en la búsqueda de un sonido característico.

Esta propuesta refuerza la proyección internacional del Festival y su capacidad de establecer alianzas con instituciones de referencia en un momento especialmente significativo de su trayectoria.

Una exposición sobre instantes que transforman

En paralelo a la programación artística, el Festival Perelada presenta la exposición Festival Perelada: instantes que transforman. 40 años de historia, un proyecto que pone en valor cuatro décadas de trayectoria desde una mirada que rehúye la cronología para centrarse en los momentos clave que han definido su recorrido. La exposición, concebida para ser visitada en el Museo Castillo de Peralada de junio a diciembre de 2026, se articula a partir de doce instantes ―decisiones artísticas, apuestas y cambios de paradigma― que han tenido un impacto en la forma de entender la creación contemporánea y han situado al Festival como un activador de procesos culturales más allá de su propio contexto.

Estos instantes abrazan varios hitos: desde la apuesta por directores y creadores emergentes hasta el paso decidido hacia la ópera y la producción propia; desde la voluntad de construir un festival internacional desde un entorno rural hasta la creación de nuevos formatos como el Festival de Pascua; así como los encargos a compositores, las nuevas producciones y la incorporación progresiva de las artes visuales en el relato del Festival. A través de materiales diversos como documentación histórica, vestuario, escenografía, archivos audiovisuales y paisajes sonoros, la propuesta construye un relato que conecta patrimonio y contemporaneidad, y que permite entender el Festival no solo como espacio de exhibición, sino como agente generador de creación.

Más que una mirada retrospectiva, la exposición se plantea como un relato vivo que pone de relieve aquellos instantes que han transformado el Festival y que siguen proyectándose en su presente.

Confluencias artísticas

El Festival Perelada amplía su ecosistema creativo con el programa de Confluencias artísticas, un conjunto de actividades que establecen diálogos con otras disciplinas y formatos, y que permiten expandir el relato del Festival más allá de la escena. Estas propuestas refuerzan la voluntad de Perelada de generar espacios de encuentro entre creadores, instituciones y públicos, abriendo nuevas vías de relación con el territorio y con otros ámbitos de la cultura contemporánea.

El programa incluye también espacios de reflexión en torno a la creación contemporánea. El 22 de junio (18 horas), el Real Círculo Artístico de Barcelona acogerá el encuentro Cinco estrenos, cinco formas de crear: 40 años para celebrar, con la participación de los compositores Alberto García Demestres, Raquel García-Tomás, Carles Prat, Francesc Prat y Bernat Vivancos, moderada por Oriol Aguilà y Jaume Graell. Una conversación que ofrecerá una mirada directa a los procesos creativos y los retos del encargo, a través de cinco voces representativas de la creación actual vinculada al Festival, en una actividad que cuenta con la colaboración de Amics del Liceu y del Real Círculo Artístico.

En este marco, el Festival establece también complicidades con el circuito cinematográfico a través de varias proyecciones especiales en los Cines Verdi de Barcelona, coincidiendo con el centenario de esta sala histórica. El 3 de junio (20:15 horas), se proyectará Aria (1987), una película coral dirigida por nombres como Robert Altman, Jean-Luc Godard, Derek Jarman o Ken Russell, que reúne diez cortometrajes inspirados en arias de ópera de compositores como Verdi, Puccini o Wagner, en una propuesta que explora la relación entre música e imagen desde varios lenguajes cinematográficos.

El 1 de julio (20:15 horas), será el turno de La vida es Verdi (2026), un documental dirigido por Berta García, en coproducción con Isabel Coixet y con música de Sílvia Pérez Cruz, que ofrece un retrato del cine Verdi a través de la mirada de dos niñas. El film recorre la historia de esta sala emblemática y de las personas que le han dado vida, y traza un vínculo entre memoria, ciudad y experiencia cinematográfica, con la participación de figuras como Isabel Coixet, Albert Serra, J. A. Bayona o Richard Gere.

El programa se completa con el pase en primicia de la película Primavera, del director Damiano Michieletto, presentada en el marco del Barcelona Film Fest, donde ha sido reconocida con los premios a la mejor dirección y al mejor montaje. La proyección tendrá lugar en una matinée el sábado 25 de julio a las 11 horas en el Teatre Jardí de Figueres, en un acto que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Figueres y del Barcelona Film Fest. Esta propuesta pone en relación el lenguaje cinematográfico con el universo escénico del Festival para ampliar sus límites y establecer nuevos espacios de conexión con el público.

Con esta edición, el Festival Perelada reafirma su compromiso con la creación y su posicionamiento como espacio de referencia en la escena europea.

Las entradas para los espectáculos del Festival Perelada se podrán adquirir a través de la web oficial del Festival, festivalperalada.com, a partir del 30 de abril a las 10 horas. Los precios de las localidades oscilan entre los 25 y los 120 euros, en función del espectáculo y de la ubicación.