REENCUENTRO CON UNA VOZ EXCEPCIONAL
El Festival Perelada se ha reencontrado con una de las grandes voces de su historia reciente. Bryn Terfel ha regresado al festival, a la iglesia del Carme, con un recital concebido como una mirada amplia a su trayectoria y, sobre todo, como una rotunda declaración de pertenencia a la cultura galesa. El bajo-barítono ha compartido escenario con la arpista Hannah Stone y la pianista Annabel Thwaite, dos colaboradoras habituales del cantante que han dado relieve a un programa capaz de reunir tradición popular, lied romántico, ópera y teatro musical sin jerarquías excesivamente rígidas.
La primera parte se ha abierto con tres hermosas canciones galesas de la primera mitad del siglo XX. Can yr Arad Goch, de Idris Lewis, Sul y Blodau, de Owen Williams, y Y Cymro, de Meirion Williams, han situado el recital en un territorio hecho de paisaje, memoria, lengua y costumbres. La relación con la tierra, el recuerdo de los difuntos y la afirmación íntima de la identidad han aparecido como los primeros hilos de un recorrido muy personal. Terfel ha dado a estas piezas el peso de una música vivida, mientras el piano de Thwaite sostenía el discurso con firmeza y sensibilidad.
Las Salt Water Ballads de Frederick Keel han abierto posteriormente el programa al mundo marinero de John Masefield. Port of Many Ships, Trade Winds y Mother Carey, que explica la leyenda de la esposa del pirata Davy Jones, alternan la añoranza de un puerto ideal, la fascinación por los vientos y una imaginación más oscura, poblada de naufragios y leyendas. El ciclo ha encontrado continuidad en Bugeilio’r Gwenith Gwyn, lamento amoroso transmitido desde el siglo XVIII, interpretado en el arreglo para arpa de John Thomas. Ha sido la primera y luminosa presencia de la arpista Hannah Stone durante la velada. El recital ha avanzado de este modo, mostrando una manera muy directa de explicar el amor, la pérdida o el deseo de regresar.
El compositor Ivor Novello ha ocupado buena parte del tramo final de la primera mitad. I Can Give You the Starlight, We’ll Gather Lilacs y My Dearest Dear han mostrado la vertiente más sentimental y teatral del compositor nacido en Cardiff, antes de que And Her Mother Came Too introdujera un humor ligero y escénico, que Terfel ha acentuado con una bis cómica notable. Entre estas canciones, Suo Gân, Ar lan y môr y Dafydd y Garreg Wen han mantenido la presencia de la tradición galesa, con la canción de cuna, el paisaje marítimo y la despedida de un arpista como imágenes recurrentes. La sucesión ha funcionado como un relato de vida en el que las músicas aprendidas en el hogar conviven con las que han acompañado a Terfel en los grandes escenarios.
Después de la pausa, tres lieder de Schubert —Liebesbotschaft, Litanei auf das Fest Aller Seelen y Auf dem Wasser zu singen— han abierto una segunda parte más concentrada en la palabra y la contemplación. Hannah Stone ha interpretado en solitario Viejo Zortzico, de Jesús Guridi, antes de que el programa entrara en su bloque de estrellas: Nuit d’étoiles, de Debussy; Mein schöner Stern!, de Schumann; y el aria de la estrella vespertina de Tannhäuser, de Wagner. Esta última ha sido la única incursión estrictamente operística y ha mostrado la autoridad de Terfel, dotado de una voz potente y algo oscura cuando conviene, en un repertorio que ha marcado su madurez.
Ar Hyd y Nos ha devuelto la velada a Gales y Stars, de Los miserables, de Claude-Michel Schönberg, ha cerrado el recorrido con la solemnidad de Javert ante un cielo convertido en orden moral. El recital ha completado así una forma circular: ha comenzado en la tierra y ha terminado mirando las estrellas. Entre ambos extremos se ha constatado una biografía artística construida con la misma consideración por una canción anónima, un lied, un aria wagneriana o un número de musical.
Terfel, la arpista Hannah Stone y la pianista Annabel Thwaite han correspondido a los generosos y cálidos aplausos del público con tres propinas. El bajo-barítono ha recuperado primero el popular If I Were a Rich Man, del musical Fiddler on the Roof, antes de ceder el escenario a Hannah Stone para un solo de arpa. La velada se ha cerrado con una interpretación muy celebrada de En Aranjuez con tu amor, la canción creada a partir del adagio del Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, con letra de Alfredo García Segura escrita a finales de los años sesenta. El regreso de Bryn Terfel a Peralada ha sido, sobre todo, la presentación de un repertorio que explica de dónde viene y qué idea de la música lo ha acompañado durante casi cuarenta años.