un recorrido por el Barroco italiano

un recorrido por el Barroco italiano

Jordi Savall, Núria Rial y Les Musiciennes du Concert des Nations han puesto esta noche el punto final a la programación de verano del Festival Perelada 2026 con un concierto dedicado al Barroco italiano. La coproducción con el Festival Jordi Savall ha reunido en la iglesia del Carme a una formación íntegramente femenina, inspirada en las instrumentistas del Ospedale della Pietà de Venecia, con Lina Tur Bonet como concertino y violín solista. Savall ha dirigido el conjunto con el profundo conocimiento del repertorio y la atención al detalle que han marcado su trayectoria, en un programa que ha combinado páginas instrumentales y música sacra para soprano.

El Concierto para violín en la mayor, op. 9 nº 4, de Tomaso Albinoni, ha abierto la velada con una lectura clara y equilibrada. Lina Tur Bonet ha fijado desde el primer movimiento el carácter de la interpretación, con un sonido preciso y una relación fluida con la orquesta. El contraste ha llegado con Il pianto di Maria, de Giovanni Battista Ferrandini, una obra escrita en Múnich en 1739 y atribuida durante años a Händel. Núria Rial ha expuesto el dolor contenido del texto con una dicción cuidada, una línea vocal flexible y una expresividad sin excesos, especialmente en la cavatina Se d’un Dio fui fatta Madre.

Vivaldi ha ocupado el centro y el desenlace del concierto. En el Concierto para violín en re mayor, RV 208, Grosso Mogul, Lina Tur Bonet ha afrontado con excelencia la exigencia de las partes extremas y el carácter casi declamado del Grave central. La antífona Salve Regina en fa mayor, RV 617, ha permitido apreciar la naturalidad de Rial en este repertorio: una voz luminosa, delicada pero bien proyectada y atenta al sentido de cada frase. El acompañamiento de Les Musiciennes ha mantenido la transparencia necesaria para que el texto conservara toda su presencia.

Después, el Concerto grosso en re menor de Francesco Geminiani, construido sobre La Folia de Arcangelo Corelli, ha supuesto el despliegue de las variaciones de uno de los temas más reconocibles del Barroco, con alternancia de tensión, impulso rítmico y pasajes más recogidos. Savall ha gestionado muy bien los contrastes y el diálogo entre las solistas y el conjunto, manteniendo siempre el hilo del discurso. El Salmo 112, Laudate pueri Dominum, RV 600, ha cerrado el recorrido con una sucesión de diez secciones que exigen agilidad, control y variedad expresiva. Rial ha interpretado los pasajes más ornamentados con claridad y ha dado relieve a los episodios de carácter más íntimo, hasta el Amen final. La ovación del público, larga y cálida, ha permitido a Rial y a la formación musical repetir una de las secciones de la pieza final, que no había resultado del todo lograda, tal como ha explicado la propia cantante, teniendo en cuenta que el concierto estaba siendo grabado por Catalunya Música.

Como propina, Rial y Les Musiciennes du Concert des Nations han interpretado una de las arias más famosas y bellas de Georg Friedrich Händel, V’adoro pupille, que pertenece al segundo acto de su ópera Giulio Cesare in Egitto (1724). El concierto ha cerrado así, de manera brillante, la cuadragésima edición del Festival con una alianza artística que ha unido rigor interpretativo, experiencia y una lectura viva de un repertorio esencial para entender la música europea del siglo XVIII.

La presencia de Savall en Peralada ha adquirido una significación especial pocas semanas después de que el músico haya cumplido 85 años y en la misma temporada en que ha recibido el Premio Ernst von Siemens. En Peralada, el reconocimiento a una trayectoria excepcional se ha concretado en aquello que mejor la define: la recuperación del patrimonio, la transmisión del conocimiento y la capacidad de reunir a intérpretes de distintas generaciones en torno a una propuesta.

Cierre del cuadragésimo aniversario reforzados y con la mirada puesta en el futuro

El Festival Perelada ha cerrado hoy su cuadragésima edición con un balance que reafirma la apuesta por la nueva creación, la relación continuada con artistas y compositores, la implicación del público y la proyección internacional del proyecto. Su director, Oriol Aguilà, explica que la efeméride se ha abordado como «una celebración consciente», respetuosa con el legado construido en las cuatro décadas precedentes y planteada «con una mirada muy de presente y de futuro, pero sin ningún rastro de nostalgia, sino con un espíritu renovador». Esta orientación ha marcado tanto la programación del verano como las iniciativas vinculadas a los cuarenta años del Festival.

A la hora de valorar los resultados, Aguilà sitúa el 96,4% de ocupación alcanzado y los 11 espectáculos que han agotado las entradas junto a otro indicador, de carácter artístico: la capacidad de las propuestas nacidas en Peralada para continuar su recorrido. «La valoración artística la hacemos en función de si aquello que hemos encargado permanece en el catálogo, tiene visibilidad y recorrido», señala. El director considera determinante que las creaciones impulsadas por el Festival no se limiten a una única función, sino que se incorporen al repertorio de los artistas, lleguen a otros escenarios y mantengan una trayectoria posterior. En este apartado incluye Diario di una madre, de Alberto García Demestres; NIU; Estética y masacre; el estreno de Bernat Vivancos interpretado por Montserrat Torrent, y Ronde, el nuevo encargo a Francesc Prat estrenado por el Trio Fortuny. Son proyectos que, según Aguilà, «tendrán vida propia» más allá del ciclo. El Festival consolida así una línea basada en los encargos, los estrenos y la producción propia, con la voluntad de que las obras presentadas en Peralada puedan circular y encontrar continuidad dentro y fuera del país.

Esta proyección también se ha traducido en el interés de los medios públicos por dejar constancia de algunas de las propuestas de la edición. RTVE ha grabado Diario di una madre, de Alberto García Demestres y Cristina Pavarotti, mientras que Catalunya Música ha grabado, para emitirlos posteriormente, Estética y masacre, Diario di una madre, el concierto del Trio Fortuny, el recital de Montserrat Torrent y el concierto de Jordi Savall. Estas grabaciones amplían el alcance de la programación y preservan su testimonio más allá de las fechas del Festival.

El público confía en las propuestas del festival

Aguilà destaca también la confianza de un público dispuesto a asistir a espectáculos que todavía no existían en el momento de ponerse las localidades a la venta. En muchos casos, explica, el espectador ha comprado una entrada a partir de «una carta en blanco», confiando en el criterio del Festival y en los artistas convocados. Esta respuesta permite profundizar en relaciones de larga duración con creadores e intérpretes y asumir procesos que requieren tiempo, seguimiento y complicidad. El director define Peralada como «ese espacio de laboratorio» en el que el Festival y los artistas comparten «una aventura conjunta», desde la concepción inicial de una propuesta hasta su presentación ante el público.

Uno de los proyectos que ha concretado esta voluntad ha sido NIU, que ha situado sobre el escenario a los alumnos del Campus Peralada. «La misión de este proyecto es que los jóvenes suban al escenario y sean los protagonistas. Este es el cambio trascendental: de abajo arriba. Y este es el gozo de la celebración», afirma Aguilà. La experiencia no se considera una iniciativa aislada, sino el inicio de una línea que el Festival quiere desarrollar en las próximas ediciones. «Debe ser un punto y aparte para poder generar, en las próximas ediciones, más espacios de residencia», explica el director. Este trabajo deberá permitir dar mayor presencia a los creadores emergentes y a los talentos vinculados al entorno inmediato del Festival. Aguilà defiende que Peralada debe convertirse en «un referente para los futuros artistas del Alt Empordà» y considera que su papel pasa por «contribuir aún más a que Peralada sea un espacio de cooperación del territorio». Las residencias, los procesos formativos y los proyectos de participación local forman parte de esta perspectiva. Son iniciativas que, en palabras del director, «nos estimulan y nos hacen crecer» y que amplían la función del Festival más allá de la programación de espectáculos.

Asegurada la continuidad generacional

El balance del cuadragésimo aniversario también incorpora la continuidad del proyecto. Aguilà subraya que la tercera generación de la familia promotora «ha ratificado su compromiso» con el Festival. Esta implicación asegura que el relevo generacional mantenga los principios que han definido su trayectoria y, al mismo tiempo, permita abrir una nueva etapa. Para el director, esta ratificación confirma que el proyecto «tiene vida de futuro» y proporciona la estabilidad necesaria para seguir impulsando encargos, producciones y alianzas a medio y largo plazo.

La recta final de la edición ha reforzado la apertura internacional del proyecto con la visita de representantes del Teatro Nacional Croata de Zagreb: Iva Haste, directora general y directora artística, y Mario Gigović, director de la oficina de Creación y Producción. El encuentro ha permitido empezar a trabajar en una futura invitación recíproca en las próximas ediciones y avanzar en la creación de una alianza mediterránea entre festivales, destinada a favorecer la cooperación y el intercambio artístico.

La memoria del cuadragésimo aniversario continuará abierta al público en el Museu Castell de Peralada. La exposición Festival Perelada: instantes que transforman. 40 años de historia, inaugurada a mediados de julio de 2026, podrá visitarse hasta finales de febrero de 2027. La muestra recorre cuatro décadas del Festival a través de instantes escénicos, materiales de archivo y una selección de carteles históricos.

La celebración del 40º aniversario, iniciada en Roma, culminará en el Palau de la Música Catalana el próximo 29 de agosto, con la visita de la Orquesta del Festival de Bayreuth. La colaboración vincula Peralada con una de las instituciones operísticas europeas de mayor trayectoria y refuerza una vocación internacional presente desde sus orígenes. Aguilà interpreta esta alianza como una expresión del lugar que el Festival ha alcanzado dentro del circuito musical y operístico europeo, después de 40  ediciones dedicadas a construir un proyecto propio, mantener relaciones estables con los artistas y favorecer la circulación de las creaciones surgidas en Peralada.

Recordatorio de la próxima Semana Santa

La mirada de futuro del Festival tendrá continuidad con la quinta edición de Pascua. El ciclo ha encargado una nueva obra a la compositora catalana Raquel García-Tomás (Barcelona, 1984), que se estrenará el sábado 27 de marzo de 2027 y tendrá como punto de partida las lecciones de tinieblas. García-Tomás se incorporará así a la nómina de creadores que han presentado nuevas composiciones en Peralada durante la Semana Santa, como Joan Magrané, con Tenebrae Responsoria, y Bernat Vivancos, con Responsoris Hebdomadae.

La programación incluirá también, el Viernes Santo, 26 de marzo, la primera interpretación de la Pasión según San Juan, de Johann Sebastian Bach, en la historia del ciclo. La interpretación de la obra correrá a cargo de MUSIca ALcheMIca, formación fundada y dirigida por la violinista Lina Tur Bonet. Aguilà se ha mostrado especialmente satisfecho de poder contar en la próxima edición con «dos mujeres, dos creadoras que son referentes en el ámbito de la música en nuestro país» y ha expresado el deseo de que esta programación represente un nuevo paso «en este camino de posicionamiento definitivo en el mapa musical mediterráneo».